El perfil del abogado moderno: Tecnología, idiomas y negociación
Los avances de la tecnología se han convertido en la principal herramienta de los abogados hoy en día. Gracias a la inteligencia artificial es posible predecir qué caso tienen más probabilidades de ganar de acuerdo a las sentencias de los jueces en específico. La IA también puede leer contratos de más de cien páginas y delimitar cuáles cláusulas faltan o cuáles son riesgosas para la firma, lo cual ahorra trabajo para los juristas del bufete.
La gestión de expedientes también se realiza de manera digital. Las horas facturables, documentos, citas y tareas son centralizadas, ya el correo electrónico no es necesario para organizarlos. La firma electrónica avanzada además permite dilucidar quién firma, a qué hora y desde qué dirección IP. En cuanto a la ciberseguridad, es menester decir que el cifrado extremo a extremo, la autenticación de dos factores y conocer los ataques de phishing están a la orden del día.
De tal manera se reducen los costes añadidos por horas de revisión, se hace un trabajo más preciso dado que la inteligencia artificial no corre el riesgo de cansarse o de perder la concentración y además permite que los procesos sean más accesibles económicamente para las personas. Otro punto a destacar es la importancia de poder hablar y entender varios idiomas para los abogados en un mundo globalizado.

El inglés jurídico es el idioma estándar para transacciones internacionales, arbitraje y contratos comerciales globales. El idioma también hace posible el entendimiento entre ambas culturas de negocios entre el cliente y el jurista, por lo cual se hace imprescindible para evitar discrepancias. El inglés jurídico guarda diferencias entre el Civil Law (Derecho Continental) y el Common Law (Derecho Anglosajón).
Un ejemplo de ellas son los falsos amigos y los términos arcaicos que utiliza. El idioma además funge como puente entre culturas en los cuales comprender cómo las partes perciben el conflicto y el acuerdo es clave. El inglés es un requisito fundamental en las grandes firmas (Big Law). Es el idioma que se maneja en arbitraje internacional.
En la negociación especialmente, el abogado que sabe inglés jurídico tiene la ventaja de que puede redactar el borrador y con ello condicionar a la otra parte a reaccionar a las propias propuestas en lugar de reaccionar a las de ellos. Con respecto a las reglas no escritas, estas varían entre culturas. En las culturas anglosajonas y nórdicas ser directo es respeto. En culturas latinas o asiáticas puede ser visto como agresividad.
La empatía táctica según la Universidad de Harvard es utilizada como herramienta para la negociación. Consiste en comprender las motivaciones del otro y verbalizar esa comprensión que se tiene para influir sobre la persona. Primero se inicia con el etiquetado o labeling y siempre se comienza con frases del tipo “parece que…”, “suena a que…”, “siento que…”.

Por ejemplo, si el cliente está enfadado por un precio se usa la frase “parece que sientes que no estamos valorando adecuadamente tu presupuesto” y se deja al cliente que hable de sus sentimientos. Por otro lado, otra técnica que se usa es el mirroring o espejo. Se trata de repetir las últimas 3 a 1 palabras críticas de lo que el cliente acaba de decir con tono de pregunta.
Si el cliente por ejemplo acaba de decir “es que el riesgo de este contrato es inasumible”, se pregunta “¿inasumible?” lo cual invita al cliente a explicar su punto de vista. Después de este espacio se hace silencio que el cliente intentará llenar con sus verdaderos intereses o miedos ocultos. Asimismo existe como estrategia buscar el “así es” o that’s right. El abogado va a resumir de manera perfecta el punto de vista del cliente hasta que el cliente diga “así es”.
¿Por qué todas estas herramientas son tan importantes en un mundo globalizado y con la tecnología de vanguardia a la orden del día? Simplemente porque el derecho es universal y todas las personas requerirán de un abogado en algún momento de sus vidas, por ello los juristas exitosos no pueden quedarse atrás ante un mercado cada vez más demandante. En la Universidad Arturo Michelena formamos a profesionales de calidad. Mira nuestra página web para ver nuestra oferta académica.