¿Qué sonido tiene el interior de tu cuerpo? el sonido de las resonancias magneticas

Para muchas personas, realizarse una resonancia magnética puede ser una experiencia inesperada. Al entrar en el equipo, comienza una secuencia de golpes, zumbidos y vibraciones que pueden resultar intensos e incluso desconcertantes. Algunos sonidos son repetitivos, otros cambian de ritmo y algunos parecen provenir de todas partes al mismo tiempo.

La pregunta surge casi de inmediato ¿por qué una resonancia magnética hace tanto ruido? Aunque pueda parecer que los sonidos están relacionados con lo que ocurre dentro del cuerpo, el ruido proviene principalmente del funcionamiento del equipo. Y detrás de cada secuencia sonora existe un proceso tecnológico que permite obtener imágenes detalladas del interior del organismo. La resonancia magnética es una técnica de imagenología que utiliza un campo magnético potente y ondas de radio para generar imágenes de diferentes estructuras del cuerpo. A diferencia de una radiografía o una tomografía computarizada, no utiliza radiación ionizante para producir las imágenes.

Fuente Google – Centro Medico ABC

Durante el estudio, el equipo utiliza diferentes componentes para modificar y controlar los campos magnéticos necesarios para obtener información desde distintas zonas del cuerpo. Estos cambios se producen rápidamente y generan fuerzas que hacen vibrar algunas partes del equipo. Esas vibraciones son las responsables de los golpes y sonidos que escucha el paciente durante el procedimiento.

Por esta razón, una resonancia no produce un único sonido. Las secuencias pueden variar dependiendo de la parte del cuerpo que se esté estudiando y del tipo de imágenes que se necesiten obtener. En algunos momentos, el sonido puede ser más intenso y repetitivo; en otros, puede cambiar de velocidad o producir vibraciones diferentes. Para reducir la exposición al ruido, durante el procedimiento suelen proporcionarse protectores auditivos o audífonos, dependiendo del equipo y del centro donde se realice el estudio. Esto permite que el paciente esté más cómodo durante un examen que puede durar varios minutos.

Pero el ruido de una resonancia magnética también revela algo curioso sobre la imagenología: las imágenes que observamos al final de un estudio no son simplemente una fotografía tomada desde el interior del cuerpo. Detrás de cada imagen existe un proceso de recopilación y procesamiento de información. El equipo recibe señales, las transforma en datos y utiliza esa información para construir imágenes que permiten observar estructuras internas que no pueden verse a simple vista.

Fuente Google – Atlas Salud

Mientras una persona permanece inmóvil dentro de la máquina, la tecnología está realizando un proceso complejo que ocurre fuera de nuestra percepción. Los sonidos son, en cierta forma, una evidencia audible de ese trabajo. La imagenología ha permitido que la medicina pueda observar el cuerpo desde perspectivas que durante siglos fueron imposibles. Hoy podemos obtener información sobre diferentes estructuras internas sin necesidad de realizar procedimientos invasivos, gracias al desarrollo de tecnologías capaces de transformar fenómenos físicos en imágenes.

Por eso, la próxima vez que escuches una resonancia magnética, quizás puedas pensar en esos sonidos de una manera diferente. No estás escuchando el interior del cuerpo. Estás escuchando la tecnología trabajando para poder verlo. Porque detrás de cada golpe, vibración y zumbido existe un proceso invisible: la ciencia convirtiendo señales que no podemos percibir en imágenes que nos permiten comprender mejor el cuerpo humano.

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